martes, 23 de enero de 2007

Enero

No, no... definitivamente NO hay que irse de vacaciones la primer quincena de enero. Jamás.
Razones muchas. Aquí algunas:
  1. Porque en la segunda no tenés qué hacer, si opinás como yo y no tocás un libro hasta que empieze febrero
  2. Porque la mayoría se va la segunda, o sea que si te quedás no tenés con quien salir y matar el tiempo. Te quedás más solo que Pinocho el día de la madre
  3. Porque no encontrás nada interesante para hacer
  4. Porque te la pasas durmiendo y vagueando, lo cual repercutirá negativamente cuando llegue el momento de las obligaciones y responsabilidades
  5. Porque ahora faltan 15 días más para las próximas vacaciones
  6. Porque todo está cuasi-muerto... ej: sábado a la noche y los bares vacíos... ¿cómo? todos están de vacaciones en otro lado!

Estoy increíblemente embolada, sola, aburrida. Me cansé de ver televisión todo el día, de estar en la pc buscando andá a saber qué. Quiero vacaciones, y acabo de volver!! Uuuaaaaaaaaaaa

martes, 16 de enero de 2007

Entre paréntesis

Hoy descubrí que inevitablemente, inconcientemente, no hay manera de que me siente de manera normal, como una persona común.
No sabemos si es por aburrimiento, por creatividad, por inqueticidad, por elasticidad, por innovación, por diversión...
Al que todavía no se dio cuenta, que observe un poco más... que hay muchas varias opciones poco convencionales de apoyar el poto en la silla
Y sino, look at me!


(Mi post de hoy era otro. Pero escribir me hace pensar, pensar a veces (cuando estoy triste) me hace llorar, y no tengo ganas de llorar, ni acá ni ahora)

lunes, 15 de enero de 2007

Despedida

Todavía no logro desarmar el nudo de mi garganta ni despojarme de la amarga sensación de no saber cuando te vuelvo a ver.
Los días se me vuelven tristes, las noches insoportables. Mis pensamientos vuelvan para terminar siempre aterrizando en vos. Y mis sueños también.
Siempre fue difícil, pero cada vez lo es más. Mi creatividad busca inutilmente encontrar excusas para concentrarme en otra cosa, para no pensar tanto en vos, para no extrañarte a cada minuto. Pero parece como si todo intento fuese en vano. Estás decidido a instalarte en mi cabeza, y yo tampoco insisto en desalojarte. Me gusta tenerte ahí, me hace sentirte más cerca. Necesito sentirte cerca.
Amor... empezó la cuenta regresiva una vez más... 1 día sin vernos...

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Volver

Extraño mi blog viejo, por mas desvirtuado que haya quedado. Extraño escribir lo que escribia (y como escribia)... extraño escribir. Y extraño tambien que me lean.
Opcion 1: reabrirlo, como si nada. Como cuando uno se equivoca, reconoce el error y pide perdon. Of course que no es el caso, no tengo a nadie a quien pedirle perdon mas que a mi misma. Pero el orgullo... el admitir que quizas no estaba tan muerto.. porq si puede revivir es porque algo de vida, de voz, le quedaba.

Ultimamente tengo muchas cosas para escribir, se me ocurren millones de teorias, pensamientos, reflexiones... pero no les encuetnro la vuelta, no logro expresarlo como realmente lo pienso. Y eso me frustra. Me frustra y me hace borrar todo y no publicar nada.
Y realmente tengo ganas de escribir. Muchas. Y de decir lo que pienso, y lo que me parece, y lo que no me parece. Y reirme de mis ideas y teorias, y bajonearme quizas con algun recuerdo triste. Y indignarme por algun conflicto sin solucion, o intentar resolver algun misterio sin respuesta...
Y de ser un poco mas yo, pero a mi manera. A mi crazy y loca manera.

sábado, 23 de diciembre de 2006

Mi vida está llena de por-qués, de esos que aparecen entre signos de interrogación. Y la mayoría de esos por-qués quedan sin responder. ¿Por qué? Nose. Supongo que son muchas las cuestiones a las que no les encuentro respuesta, o las que, en el fondo, no intento responer. Quizás porque la respuesta, cualquiera que fuera, no cambiaría tampoco la realidad que me lleva a preguntar.
Todo conyeva un ¿por qué?, cada situación, cada realidad, cada cosa, cada persona tiene algún misterio irresuelto, alguna "imperfección", alguna sutileza.
Y a pesar de todo, existe el porque sí. La clásica y más falsa respuesta. Nada es porque-sí... eso no es una respuesta, es sólo responder con la misma pregunta, es decir nada. Es no querer contestar (por razones varias), no saber contestar, desconocer o negar. Ignorancia, indiferencia o cobardía.
Aun sabiendo que muchos por-qués nunca serán respondidos, seguimos preguntando, seguimos indagando. Vivimos buscando respuestas, quizás hasta sin preguntas.
Porque de eso se trata. De buscar, de descubrir quienes somos, de donde venimos y a donde vamos. ¿Por qué pasan las cosas? ¿Por qué las cosas son así? ¿Y por qué no pueden ser de otra manera?
Día a día, hora a hora, minuto a minuto... ¿por qué?

viernes, 22 de diciembre de 2006

Confesiones Navideñas

Navidad... lejos entre las mejores épocas del año, si no la mejor. No sólo porque es el claro, evidente e innegable signo de que termina el año (nose porque nos alegramos tanto cuando termina un año... digo, si fue un mal año se entiende, ¿pero si fue un buen año? anyway, para otro post), sino porque en Navidad uno se encuentra con familia (en mi caso es algo altamente grato), se reencuentra con amigos [:)], come como chancho, literalmente, cosas que le gustan mucho (aquí voy a detenerme posteriormente), todos parecen felices, el espíritu papanoelesco nos invade (aunque debo admitir que desde que me entere que el rojo y blanco es por coca-cola me niego a la decoracion riverersca... no hay caso!)
Pero entre tanta alegría y tanta comida y tanta bebida... hay algo que no me termina de cerrar y me hace ruido cada Noche Buena, días anteriores y posteriores. Y es que no me gusta la típica comida navideña. Odio el pan dulce, en cualquier forma o con cualquier cosa adentro. Digo, no es solo que no me gustan las pasas y frutas secas, sino tampoco el pan o lo que sea con lo que está hecho...
No me gustan las garrapiñadas, aunque las como cuando me resigno al observar la mesa repleta de cosas que no quiero comer. No me gustan los confites esos navideños, que no son como los Roketts o M&M, sino que tienen un relleno pastoso de desconocida y dudosa procedencia.
No me gustan los turrones, salvo raras y contadas excepciones. Existen los turrones ricos, doy fe. Pero vaya uno a saber porqué, nunca son los que vienen en las cajas navideñas que regalan en los trabajos de los padres de uno.
El chocolate, por supuesto y como no podía ser de otra manera, me encanta siempre, y Navidad no tiene porque ser la excepción. Solo que 40° no es la mejor temperatura para el chocolate. Asimismo el mantecol. Pero entre tanta cosa, ganan por goleada.



(Estoy satisfecha con mi post, pero claramente le falta un final. De repente aparecio mucha gente,
gritos, preguntas, respuestas, etc... si, me desconcentre. Pero dije lo que queria decir... suficiente)

martes, 5 de diciembre de 2006

Time

No existen momentos adecuados. Existen momentos. Y supongo que uno elige que hacer en cada uno.
Pero a veces no es cuestion solo de decidir. A veces va más allá de uno, más allá de lo que querés, más allá de la determinación o la voluntad. Quizás sí sea una cuestión de coraje. O no. Nose.
También puede ser que no quiera encontrar el momento. Que me excuse esperando el adecuado, sabiendo quizás que nunca exista, o esperando estar decidida, o preparada, o cualquier sinónimo que exprese el estado ideal para asumir lo que hay que asumir o aceptar lo que haya que aceptar o decir lo que haya que decir o escuchar lo que haya que escuchar.

A veces quiero irme lejos del mundo. Hoy volvía en el colectivo escuchando música, y justo salía el arcoíris, grande y completito, y ahí queria estar yo. Ahí lejos, sin ruido, sin tráfico, sin autos, sin lluvia...

* * *

Otro tema, pero me enferma que me digan como vivir mi vida, como tomar mis decisiones, como tener que pensar... como si tuvieran idea de lo que siento, pienso o vivo día a día. Y no tienen ni idea. Hay desiciones que no tengo porque discutir con nadie, menos consultar. No estoy pidiendo permiso, solo estoy comentando, y no se entiende la diferencia, o no se quiere entender.
Yo no se todo. Nunca supe todo, y siempre acepte esa realidad. Me encantaría que la acepten otros tambié, por lo menos en lo que a mí respecta. Y el día que sepan algo más de mi, de lo que es mi vida, de como funciona mi cabeza... que vengan y me digan algo. Mientras tanto... shhhhh